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Portabebés

¿Cuándo empezar a usar el Portabebés?

Según algunos pediatras, si el portabebés está homologado y tiene reposacabezas, podemos utilizarlo desde el primer mes de vida. Los primeros meses, el pequeño suele ir de cara a la madre o el padre y con las piernas abiertas, en los también llamados “canguritos frontales”. A partir de los siete u ocho meses, cuando ya es capaz de mantenerse sentado, es preferible llevarlo a la espalda, para que sufran menos los propios padres.

Beneficios para los niños

Poder oír el corazón y la voz de la madre, sentir su calor, su olor, y la sensación de ir suavemente apretado contra su cuerpo, les aporta mucha tranquilidad, ya que recrea las sensaciones vividas en el vientre materno. Pegado al cuerpo de su madre o su padre, el bebé se siente seguro y protegido.

Este periodo inicial de la vida es denominado por algunos psicólogos y terapistas del desarrollo como  la segunda placenta. Después del nacimiento la criatura requiere de cuidados y aportes externos para lograr su independencia. El fomento de  hábitos tales como amamantar, cargarlo en brazos, sostenerlo en el portabebés forjan esa segunda placenta de estímulos para lograr un apego o vínculo seguro madre-hijo.

La capacidad de ‘’ensueño’’ o fantasía materna, es una manera de expresar el amor, la madre como continente de los sentimientos de amor – odio del bebe, tiene la capacidad de transformar el hambre en satisfacción, la soledad en compañía y el dolor en placer. Esa capacidad de‘’ensueño’’ o fantasía de la madre hace posible que él bebé pueda tolerar la frustración de no conocer y así emprender el proceso de aprendizaje y conocimiento.

Todo esto será posible mientras más contacto afectivo, táctil y visual establezca la madre con el bebé. Aquí juega su mayor rol el portabebés como elemento vinculante.

  • LLoran menos

Los bebés portados son más tranquilos y lloran menos. Según un estudio publicado en la revista Pediatrics, al mantener a un bebé cerca del cuerpo adulto se produce una reducción del llanto del 43% durante el día y un 51% por la noche, ya que disminuyen los niveles de las hormonas del estrés, como el cortisol.

  • Duermen mejor

Investigaciones científicas han demostrado que los bebés transportados en portabebés o con los que se ha practicado el Método Madre Canguro (bebés prematuros) aumentan de peso más rápidamente y descansan mejor.

  • Son más independientes

Los niños portados, por lo general, se convierten en personas más independientes y con mayor autoestima, ya que en los primeros meses de vida sus necesidades de contacto han sido cubiertas. Son niños sin carencias afectivas.

  • Tienen un mejor desarrollo psicomotor

El balanceo y la estimulación que reciben genera en los niños mejor equilibrio y mejor control en la postura, ya que su cuerpo se va adaptando a nuestro movimiento. 

  • Los cólicos disminuyen

Llevar al bebé en posición vertical (vientre contra vientre) beneficia enormemente su sistema digestivo −todavía inmaduro− y facilita los movimientos peristálticos, además de la expulsión de gases.

  • Son más sociables

Cuando el adulto habla con otras personas, el bebé se integra en la vida cotidiana, participando en los paseos, risas y charlas.

Beneficio para los adultos

Mientras nuestro bebé está pegado a nosotros, tenemos la oportunidad de jugar con él, hablarle, mimarlo, cantarle, besarlo y acariciarlo. Así que llevar a nuestro bebé cerca de nuestro cuerpo no sólo es beneficioso y natural, sino, además, muy placentero.

Fortalece los vínculos.

Con el contacto continuo se establece una relación muy especial entre el bebé y la madre, ya que la cercanía del recién nacido provoca la secreción de una serie de hormonas, como la oxitocina, también llamada “hormona del amor”, y la prolactina. También previene la depresión posparto, ya que el contacto directo aumenta el nivel de otras hormonas, como las endorfinas.

Aporta seguridad.

Los padres y las madres que llevan a sus bebés pegados a sus cuerpos se sentirán más seguros y confiados porque serán capaces de reconocer más rápidamente las señales de su hijo e identificarlas (sueño, hambre, cansancio…).

Beneficia la lactancia materna.

Llevar al bebé cerca provoca que la madre segregue oxitocina, lo que favorece la subida de la leche y un buen establecimiento de la lactancia materna. Además, facilita la lactancia a demanda, ya que el bebé puede mamar en cualquier instante con toda comodidad sin que la madre tenga que sacarlo del portabebés.

Disminuye el riesgo de depresión post parto.

Patología común en aquellas madres que se sienten abrumadas y solas después del parto.

Permite tener las manos libres.

Es más cómodo para realizar tareas habituales, tanto en casa como fuera. Por ejemplo, hacer la compra o recoger a los hermanos mayores.

Tonifica los músculos de la espalda.

El peso total del niño está sostenido por el portabebés, que lo reparte por toda nuestra espalda. De esta manera, nuestro cuerpo se va adaptando progresivamente al peso del bebé, lo que contribuye a fortalecer nuestra musculatura y a tener un mejor control postural. Con todo esto, prevenimos los posibles dolores de espalda.

Integra al padre.

En ocasiones, puede ocurrir que el padre no encuentre del todo su lugar y se vea algo desplazado. Llevando al bebé aumentará su autoestima, se sentirá “más padre” y fortalecerá el vínculo con su bebé.

Criterios para elegir un portabebés

En el mercado existen varios tipos de portabebés que nos permiten llevar a nuestros hijos encima y disfrutar de todos estos beneficios del contacto cercano. A pesar de las diferencias que existen entre ellos, a la hora de decidirnos por uno en particular tendremos que comprobar que cumple unos principios básicos.

  • El portabebés debe asegurar que la posición del bebé sea la correcta: caderas y rodillas flexionadas en posición de “rana”, de manera que la espalda quede ligeramente curvada y el bebé quede sentado y no colgado sobre los genitales.
  • El portabebés se tiene que ajustar de tal forma que quede bien pegado al cuerpo de quién lo lleva. Es decir, si te agachas, el bebé no debe despegarse de ti.
  • En cuanto a la altura, el bebé tiene que permanecer al nivel del pecho. Como indicación se dice que debe quedar en una posición en la que puedas darle un beso sin esforzarte. De este modo no se sobrecarga la columna lumbar. Las tiras de los hombros deben ser anchas y que no se claven en el cuello, para que haya una correcta distribución del peso.
  • Para bebés de menos de cuatro o cinco meses, el mei tai y la mochila deben llevar una sujeción especial para la cabeza. En cualquier caso, al adquirir un portabebés fíjate si lleva su pequeño manual de instrucciones.

Todos los portabebés deben respetar la postura natural del niño: piernas abiertas y flexionadas, y la espalda curvada.

Preguntas frecuentes

 ¿Por qué es tan importante que una mochila sea ergonómica?

La postura que tiene el bebé en una mochila ergonómica es fisiológica; respeta su postura ya que sus piernas se encuentran en posición de “ranita” −ligeramente abiertas (90º) y flexionadas−, y las rodillas quedan más elevadas que las nalgas. Además, su espalda queda curvada, en forma de “c”, emulando la posición fetal en la que se encontraba en el útero. Esto garantiza que la cabeza del fémur quede perfectamente encajada dentro del acetábulo (hueco de la articulación) de la cadera y ayuda a prevenir la luxación congénita de la misma.

¿Cuánto tiempo seguido puede estar un niño pequeño en un portabebés?

En realidad, puedes llevarlo todo el tiempo que quieras, mientras los dos estén a gusto. De todos modos, se recomienda que se empiece con poco tiempo y se vaya ampliando de manera progresiva para que tanto tu cuerpo como tu bebé se adapten bien.

¿Puede usarse un portabebés si se tienen problemas de espalda?

Casi siempre. La sensación de comodidad que proporciona un portabebés bien colocado se puede comparar con el embarazo, ya que el peso lo llevamos bien repartido, alto y sobre todo, muy pegado a nuestro cuerpo, por lo que la sensación de peso disminuye. Además, nos corrige la postura y fortalece nuestros músculos progresivamente.

Tipos de Portabebés

Fular elástico

Es una tira de tela ligeramente elástica de 50-70 cm de ancho y 5 m de largo. Ventajas: Muy fácil de ajustar y cómodo. Permite hacer primero el nudo y luego colocar al bebé, por eso es ideal para padres sin experiencia. Es muy suave, ideal para la piel sensible de los recién nacidos. Sirve para cualquier persona (no tiene talla). Inconvenientes: A partir de 8-9 kg tienden a ceder más y son menos confortables.

Fular tejido

Es una tela fabricada para llevar a los bebés, su longitud va a depender de la complexión del porteador (entre 3 y 6 metros). Ventajas: Se puede usar desde el primer día hasta mas allá de los 3 años. Es el mas versátil porque permite diferentes posiciones. La sujeción es óptima: el cuerpo del bebé va completamente pegado al del adulto y la tela reparte el peso en los dos hombros. No se deforma con el uso. Inconvenientes: Hay que practicar, ya que es una tela de gran longitud.

Pouch

Es una tela a modo de bolsa. Se puede utilizar desde el primer día en posición de cuna. Cuando el bebé ya tenga control de la cabeza y parte de la espalda, se le llevará a la cadera, la posición más recomendada. Ventajas: Ocupa muy poco espacio y es el más rápido de poner y quitar. Muy fácil de utilizar. Inconvenientes: El peso recae sobre un hombro. Tienes que elegir tu talla, aunque algunos ya se pueden regular.

Bandolera

Banda de tela de 70 cm de ancho y dos anillas metálicas por donde pasa la tela. Ventajas: Gracias a las anillas se puede ajustar muy bien. Es muy fácil de utilizar, sobre todo, para amamantar de forma discreta y cómoda. Permite diferentes posiciones. Puede emplearse desde recién nacidos, en posición de cuna o erguido, hasta niños mayores, en la cadera o espalda. Inconvenientes: El peso recae sobre un hombro. Se debe ajustar cada vez.

Mei Tai

Es por excelencia el prototipo de portabebés tradicional asiático, es un rectángulo de tela con cuatro tirantes anchos. Ventajas: Permite trayectos largos porque el peso queda bien repartido. Puede usarse desde el nacimiento hasta los 3-4 años, aunque lo ideal es a partir de los 4 meses. Se puede llevar al bebé delante, a la cadera o a la espalda. Es muy fresco, ligero y cómodo. Inconvenientes: El recién nacido tiene que llevar las piernas en “m” y una sujeción para la cabeza.

Mochila

Mochila que respeta la postura natural del bebé o niño. Ventajas: Cómoda y fácil de utilizar, y aconsejada para excursiones largas. Gusta mucho a los padres porque tiene un estilo más masculino. Permite transportar al niño con comodidad desde el nacimiento hasta los 15-20 kg de peso. Inconvenientes: La postura óptima es a partir de los 5-6 meses con las piernas del bebé por fuera (según el modelo). No es barata, pero se amortiza. Algunas necesitan reductor o cojín para que se puedan adaptar.

Algunos consejos prácticos

Antes de usar con tu hijo el portabebés que hayas elegido, empieza a probarlo delante de un espejo. Una vez sepas cómo se coloca y se sujeta, puedes practicar con un peluche o un muñeco para ganar seguridad. Será bueno que empieces cuando tu hijo esté bien descansado y comido, y cuando tengáis un rato por delante; con prisas todo es más difícil.

Para tu hijo el portabebés es algo nuevo a lo que se tiene que acostumbrar poco a poco, como tú. Explícale lo que estás haciendo mientras lo colocas, mécelo o cántale. Es importante que no le abrigues demasiado: tu cuerpo también emite calor.  Cada bebé o niño pequeño es un mundo. A algunos les encanta llevar los brazos por fuera. Otros no soportan que se les tape la cabeza. Muchos no quieren ni ver la posición cuna, sólo quieren ir en vertical. Descubrir todo esto lleva un tiempo.